Archivo del sitio

Užupis: una República Independiente en la capital de Lituania

 

Entrada a la Repúblic Independiente de Užupis, en Vilna, Lituania (foto: Wojsyl – Wikipedia)

La histórica y pintoresca ciudad de Vilna, capital de Lituania, esconde muchas cosas en sus adoquinadas calles del centro, su conjunto de construcciones religiosas y su centro de negocios. La ciudad, igual que el país, son una fuente inagotable de anécdotas y elementos históricos; un pasado muy unido a Polonia, ocupaciones alemanas y rusas, independencia, Unión Soviética y de nuevo independencia. Esta es una forma,grosso modo, de resumir una historia que, particularmente, un servidor recomendaría conocer con un poco más de detalle.

El país, que recuperó su independencia en 1991 junto a Letonia y Estonia, ha cambiado mucho a lo largo de los años, especialmente en estas dos últimas décadas. Baloncesto, turismo, una economía que de crecer a ritmos altísimos entró en una de las mayores recesiones económicas a nivel mundial, y una alta tasa de emigración han ido moldeando la imagen del país y de su capital también.

En este contexto, y ya desde los últimos años de la Unión Soviética, se fue forjando una reconocida clase artística en la capital lituana en el barrio de Užupis, situado a orillas del río Vilna y el centro histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta comunidad artística ha marcado mucho el desarrollo de la zona, hasta tal punto que en el año 1997 declaró la República Independiente de Užupis.

El “reducto” lituano tiene su propio gobierno, su bandera, su moneda, su ejército (unos once “soldados” que pueden ser vistos en las calles del barrio como músicos callejeros) y hasta su propia constitución con 41 artículos. Esta fue creada por Thomas Chepaitis y Romas Lileikis, un poeta, músico y director lituano que hoy ejerce como presidente de la República.

Historia del pintoresco barrio de Užupis en la capital de Lituania

Užupis, que en lituano significa “al lado del río”, es el barrio bohemio por excelencia de Vilna y como tal esconde mucha historia entre sus rincones. Por ejemplo, Užupis fue el lugar donde gran parte de los judíos de la ciudad residían y donde sufrieron los crímenes del Holocausto, y el tiempo dió paso a una zona en la que los reductos más marginales de la sociedad ocuparon sus casas abandonadas.

El barrio es relativamente pequeño (tiene una superfícies de 0.60 km2) y tiene una población de unos 7.000 habitantes, de los que 1.000 son artistas. Tanto judíos, en su tiempo, como artistas, en la actualidad, han marcado el carácter de Užupis, que hoy en día se compara con otros barrios bohemios europeos comoMontmartre en París y Christiania en Copenhague.

Actualmente, el barrio cuenta con dos centros artísticos de gran renombre y se habla de él como la personificación del renacimiento cultural y artístico de la región Báltica tras la caída del comunismo.

¿Cómo es la República Independiente de Užupis en Vilna?

A parte de poseer su propia constitución y su propio ejército, la República Independiente de Užupis esconde otras anécdotas. Por ejemplo, celebra el día de su independencia el día 1 de abril, el conocido como día de los inocentes en el mundo anglosajón (April Fool’s Day).

Uno de los habitantes más ilustres del barrio es el propio alcalde de Vilna, Artūras Zuokas, que incluso participa en las numerosas actividades que la república organiza a lo largo del año. Además, los visitantes de Užupis no encontrarán ninguna representación institucional del gobierno lituano en el barrio, ni centros comerciales, entre otras cosas.

Dejando de lado el cáracter simbólico o no de la República Independiente de Užupis, lo que está claro es que ofrece una manera diferente de ver el mundo, como demuestran algunos de los artículos de su particular constitución: “Todo el mundo tiene derecho a ser malentendido”, “Todo el mundo tiene derecho a sentirse asustado”,…

 

Anuncios

La “Revolución de los pies” en el Báltico

Los países bálticos (por worldatlas.com)

Los países bálticos (por worldatlas.com)

El pasado miércoles, la Oficina Central de Estadística de Lituania publicó datos sobre el censo de población en el pequeño país Báltico. Me quedo con una cifra realmente preocupante; Lituania “ha perdido” cerca de medio millón de personas (de forma oficial) en la última década, un millón casi si contamos el período que va desde que el país recuperara su independencia tras la caída de la Unión Soviética.

En los últimos meses, los países Bálticos, en especial Letonia, han sido expuestos internacionalmente como un claro ejemplo de las políticas de austeridad y su éxito. Sin embardo, esta historia tiene otra lectura que recupero en el siguiente texto que escribí hace unos meses, pero que da a conocer un poco más otros detalles no tan sabidos por el público…

*Entrada originalmente publicada en Miradas de Internacional el 18 de Junio de 2012.

Unas semanas atrás, Christine Lagarde, directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, elogió la recuperación económica de los países del Báltico, que en 2008 sufrieron una de las mayores crisis económicas a nivel mundial. Los gobiernos de Estonia, Letonia y Lituania aplicaron severas medidas de austeridad, lo que llevó a sus economías a contraerse hasta el 25% en el caso de Letonia, y aumentar el desempleo hasta niveles superiores al 20%. Cuatro años más tarde, y con tasas de desempleo aún altas por tratarse de países relativamente pequeños (Estonia 11%; Letonia 16%; Lituania 14%), dichas medidas son expuestas como ejemplo a lo largo y ancho de Europa para aquellos países con más apuros dentro de la comunidad.

Gran parte del éxito de estos países se debe a la continuidad política en sus gobiernos, lo que ha permitido aplicar políticas de largo plazo, así como dotarlas de cierta estabilidad. De hecho, no son pocos los que se preguntan cómo la gente de estos tres pequeños países han ido aguantando años de austeridad y recortes sin levantar la voz pidiendo las cabezas de los dirigentes y nuevas políticas para fomentar el crecimiento.

La realidad es que, en silencio, la población de los países del Báltico optó por preparar las maletas y poner rumbo al Reino Unido, Irlanda, Finlandia, Noruega, Suecia o Alemania, entre otros, en busca de aquello que en casa no tenían, trabajo. Un éxodo masivo de población en los últimos años, sobretodo gente joven, que habitualmente ha pasado inadvertido cuando se habla de la recuperación de los “Tigres del Báltico” y que está haciendo sangrar las estadísticas demográficas de estos países, cerniendo sobre ellos realidades que en el futuro pueden pesar, y mucho. De hecho, algunos sociólogos europeos lo han bautizado como la “revolución de los pies”:

ESTONIA. Más de 14.500 estonios buscaron una vida mejor lejos de sus países entre 2008 y 2010, según fuentes oficiales, y tras la elaboración del último censo de población, hecho público a finales de mayo, el país perdió 5.5% de su población sólo en la última década. A pesar de ser uno de los países de la zona que está experimentando un crecimiento estable, y de ser ya parte de la zona euro, a día de hoy, el país tiene 1.29 millones de habitantes, y la preocupación se extiende entre los círculos políticos por las futuras consecuencias de la pérdida de población. Un hecho curioso lo han protagonizado Paul Krugman, columnista del The New York Times, y el presidente estonio, Toomas Hendrik Ilves, que se enzarzaron en una twitterdiscusión sobre la recuperación económica del país

LETONIA. Cuando se lanzó la campaña para realizar un nuevo censo de población en 2011, todos esperaban cerrar el capítulo con cifras alrededor de 2.2 millones de personas. Sin embargo, la realidad les dió de bruces en la cara, y hoy el país tiene un poco menos de dos millones de habitantes, un 13% menos que hace diez años. Sólo entre 2008 y 2010, alrededor de 80,000 salieron del país, según Mihails Hazans, economista de la Universidad de Letonia, y ahora el país lucha con preocupación contra las estimaciones que predicen que Letonia tendrá alrededor de 1.6 millones de habitantes en 2030. Vale la pena destacar un video que circula por la red que resume de forma satírica la realidad del país ante la gran cantidad de elogios recibidos por su recuperación económica.

LITUANIA. Es otro caso más de un censo de población con cifras preocupantes, por debajo de los esperado; Las estimaciones se situaban en 3.24 millones de habitantes; la realidad, en 3 millones. A esto se le debe añadir que en 2011, 53,900 lituanos salieron del país, según estadísticas oficiales, lo que pone a Lituania como el país con la tasa de emigración más alta de la UE (23.7 personas por cada 1,000 habitantes), según Eurostat. Se extiende aquí también la “preocupación demográfica” de sus dos vecinos

La situación empeora cuando, a todo lo escrito arriba, se le unen bajas tasas de natalidad, creciente envejecimiento de la población, y mínimos índices de ciudadanos que vuelven a sus países, dejando a muchas familias separadas y rotas por motivos laborales. De este modo, y a pesar del crecimiento experimentado, en el caso de Letonia el PIB creció 5.5% en 2011, algunos tildan a estos países como falsos profetas de la austeridad debido a toda esta realidad que muchas veces queda encubierta.

Fronteras Schengen: Bielorrusia – Lituania

Frontera en Lituania./ Jo SauFrontera en Lituania./ Jo Sau

Frontera en Lituania./ Jo Sau

Hasta hace dos décadas, Lituania y Bielorrusia se encontraban bajo un mismo territorio, la Unión Soviética. A la caída del imperio soviético, cada país siguió una evolución muy dispar , y con ella, el porvenir de muchas familias que viven en territorios fronterizos sufrió sus consecuencias políticas.

La parte situada en Lituania se conoce como Norviliškės. La bielorrusa, Piackuny. Hace unos años eran una misma ciudad cuya división no conocía más que los mapas. Hoy son dos núcleos urbanos separados por una cerca metálica con alambre de púas, conocida metafóricamente por algunos como el símbolo del Telón de Acero emergido después de la caída del comunismo. Esta es una barrera física, pero también psicológica, que pesa en las muchas familias divididas tras la entrada de Lituania en la OTAN, la UE y su inclusión en el espacio Schengen. Lee el resto de esta entrada

“Mi voz” también cuenta

Logo de Mana Balss (manabalss.lv)

¿Te imaginas ser capaz de lanzar una iniciativa pública a través de la red y que el parlamento de tu país llegue incluso a escuchar la propuesta en la Cámara? ¿Te imaginas que esta pueda llegar incluso a convertirse en una nueva ley a nivel nacional?

Este imaginario panorama tiene tintes de realidad en Letonia, donde un grupo de jóvenes lanzó a principios de verano el portal “Manabalss.lv” (“Mi voz” en español), una herramienta online que permite a los ciudadanos de este pequeño país Báltico ser partícipes del proceso político.

Los miembros de esta comunidad virtual tienen, en este sitio web, la posibilidad de lanzar sus iniciativas sociales y de carácter político, propuestas que más tarde pueden ser escuchadas en el parlamento, como ya ha sucedido dos veces desde principios de verano. Lee el resto de esta entrada

La doble moral báltica

Ales Byalyatski, activista bielorruso detenido el pasado 4 de Agosto. RFE/RL

Ales Byalyatski fue arrestado por la polícia bielorrusa el pasado 4 de agosto. Una detención más en el convulso reino de Lukashenka, aunque ésta de renombre. Byalyatski es director de Vyasna y uno de los activistas por los derechos humanos más importante en Bielorrusia. La policía le detuvo por presunta evasión de impuestos.

Numerosos países y organizaciones han alzado la voz por dicho arresto y por la violación de los derechos humanos en el país presidido por Alyaksandr Lukashenka, el apodado “último tirano de Europa”. Pero hasta ahora, las palabras ganan a las intenciones y la situación en el país sigue empeorando desde las elecciones presidenciales a finales de 2010. Lee el resto de esta entrada

Aviso a navegantes… bueno conductores

Imagínense aparcar el coche en el centro de su ciudad un día cualquiera. Prisas por llegar a tiempo al trabajo o a la cita con el doctor. Todos hemos dejado nuestro vehículo estacionado alguna vez en zonas prohibdas para ello. La diferencia ahora es que si lo hacemos en Vilnius, capital de Lituania, puede que al volver, éste sea sólo un amasijo de hierros.

Arturas Zuokas, alcalde de esta ciudad Báltica, ha decidido tomar medidas ante el creciente número de quejas recibidas por coches mal aparcados y de paso lanzar un claro mensaje a los conductores del país.

Como si se tratase de un anuncio de televisión (él trajo el tanque y el equipo e televisión) en el que se evoca antiguas formas de poder, Zuokas pasa por encima de un Mercedes Benz estacionado a propósito invadiendo un carril bici.

Ante la pregunta “¿Qué debería hacer esta ciudad con los conductores que se creen por encima de la ley?”, Zuokas responde contundentemente: “Parece que el tanque es la mejor opción“.

Según Metro.co.uk, la radical respuesta del alcalde de Vilnius fue orquestrada por los trabajadores del ayuntamiento, quiénes supuestamente han recibido más de 100 quejas por coches aparcados en zonas donde está prohibio.

“Quiero enviar un mensaje claro: tener un buen coche y más dinero que otras personas no significa que puedas aparcar donde te de la gana. Es una falta de respeto para los ciudadanos”, añadió Zuokas.

Al parecer, la ira del alcalde va dirigida en especial a los numerosos Rolls Royce, Mercedes y otros vehículos de lujo que parecen proliferar en las calles de Vilnius.